lunes, 17 de junio de 2013

El cine de mal agüero > "Golpe y Fuga" (Hit and Run)


Knockin’ On 70′s Door

Golpe y fuga” (Hit and Run)

Un sujeto que se hace llamar Charles Bronson ha vivido el último año en un pequeño pueblo como parte del programa de protección a testigos. Después de que a su novia le ofrecen un empleo en la ciudad de Los Ángeles, él decide apoyarla y acompañarla a su entrevista de trabajo, a pesar de que eso signifique regresar a la ciudad donde es buscado por los tipos a los que delató y de que ambos sean perseguidos por el celoso ex-pretendiente de su novia. Y claro, el torpe oficial de custodia de protección a testigos no estará muy feliz de que su protegido haga que su empleo como oficial de custodia corra peligro.
.
En ocasiones la cartelera comercial entrega pequeñas gratas sorpresas. “Golpe y Fuga” (Hit and Run), dirigida por Dax Shepard y David Palmer es una cinta divisiva no sólo en su apreciación sino también en su contenido mismo. Por un lado estamos ante una comedia romántica ligera con un toque de acción que de ser protagonizada por Jennifer Aniston bien pudiera tratarse de “El Cazarecompensas” (The Bounty Hunter) y de ser protagonizada por Katherine Heigl bien pudiera tratarse de algo como “Sólo por Dinero” (One for the Money) o “Ámame o Muérete” (Killers). Es decir, comedias con pocas ambiciones que no han tenido buena recepción, pese a que un servidor podría lanzar algún argumento defensor ante “El cazarecompensas” y “Sólo Por dinero”.
.
Del otro lado, la cinta tiene una notable influencia del cine de persecusiones de los años setentas, piense en “Dos pícaros con suerte” (Smokey and the Bandit) o en “Carrera contra el destino” (Vanishing Point), existe ese estilo sucio lleno de testosterona con autos dando primitivas piruetas que son filmadas sin ayuda digital. Ese toque rústico al ver autos reales dando giros le da un sabor retro y una emoción más real sin necesidad de choques espectaculares o ingeniosos despliegues de la cámara sobre los autos. Es el simple placer de ver a dos o más autos correr y dejando un rastro de polvo detrás de sí.
.
Si estas dos vertientes ya lucen divisivas, la dirección también pareciera igual de incongruente. Por una parte el notable entusiasmo de los directores se siente en cada escena, en vez de las revueltas pretensiones de cosas como “7 Psicópatas y un perro” (Seven Psychopaths) o de “Entre Besos y Tiros” (Kiss Kiss bang bang) que son cintas que lucen demasiado conscientes de sí mismas, en “Golpe y fuga” hay ese estilo de argumento revuelto pero aplicado con un dejo de espontaneidad tremendo. Las conversaciones entre los personajes interpretados por Dax Shepard y Kristen Bell lucen todo lo natural posible, el rolling gag del torpe policía de custodia que deja su auto a la deriva y no puede manejar su pistola no es subrayado con obviedad y por lo tanto funciona muy bien, el reparto contagia esa diversión pues se nota que se están divirtiendo cada uno en su papel y el desfile de automóviles si posee ese espíritu al que aspira la cinta.
.
Se nota que se sabe qué es lo que se está contando: ahí está el personaje que se hace llamar Charles Bronson para reflejar ese aire setentero, en cuanto aparece Bradley Cooper en rastas la música parece tomar un aire de “La Fuga” (True Romance), en cuanto hay una persecusión suena la música de Jimmi Hendrix y los directores lo mismo se atreven a defender la homosexualidad al tiempo que hacen chistes sobre la misma. Esta bizarra combinación de agua y aceite goza de cierta irreverencia: Bradley Cooper le da lecciones a un negro sobre como alimentar a su perro, Dax Shepard y Kristen Bell forman pareja en la vida real y sus escenas reflejan esa química de pareja, Michael Rosenbaum ha dejado atrás al Lex Luthor de Smallville y está irreconocible como el tarado guapo pretendiente que contacta maleantes por Facebook, Tom Arnold es un rarísimo caso de sobreactuación contenida como el inepto policía que choca su auto a la menor provocación, Jess Rowland es un pícaro policía gay con una aplicación telefónica para buscar chicos como sacada de “eCupid”, Kristin Chenoweth es una jefa mandona con inesperado toque sexoso, Beau Bridges no teme dar puñetazos al por mayor y tanto Sean Hayes como Jason Bateman dan un pequeño cameo como oficiales de cuestionable sexualidad.
.
Insisto en que es entendible la división que ha tenido la cinta en su apreciación, si cambiaramos la trama sustituyendo a la pareja por padre e hija para darle un toque disneyano familiar bien podríamos entrar en terrenos de “Un viaje de aquellos” (College Road Trip). La cinta contiene además algún desnudo que pondrá de mal humor a algunos y de muy buen humor a otros. Un servidor habrá de insisitir que esta ecléctica combinación de acción, testosterona y comedia romántica resulta una grata sorpresa por ese toque extraño que brinda su mezcla, lo cual la convierte en un trabajo tremendamente disfrutable.